Monólogo

Daniel Ortega, el ermitaño que no quiere dejar el poder»

Daniel Ortega, el ermitaño que no quiere dejar el poder

Cortesía Oswaldo Rivas

Avil Ramírez

@AvilRamirez

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Desde su retorno al poder en 2007, Daniel Ortega progresivamente se ha aislado, se le ve muy poco en público y se oculta tras un perímetro de seguridad de varios kilómetros a la redonda

Desde el año 2007 cuando regresó al poder, es decir en casi catorce años, Daniel Ortega ha visitado la ciudad de León, en dos ocasiones. No visitó esa ciudad en sus campañas presidenciales de 2011 y 20115; y en los casi 4 años de su tercer período consecutivo no ha llegado una sola vez. León no es un ejemplo excepcional, Ortega tampoco ha viajado a Chinandega, Estelí, Somoto o Jinotega. Solamente a Masaya por el repliegue y han sido vistas breves.

Difícil encontrar en la inmensidad de internet, una fotografía que registre visitas del actual mandatario que recientemente cumplió 75 años, a alguna zona del país. Durante sus 14 años consecutivos de mandato, Ortega ha viajado más a La Habana o Caracas que a Jinotepe o Matagalpa; si es que alguna vez las ha visitado como presidente.

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Prácticamente se ha convertido en un ermitaño. Al menos hasta hace relativamente poco tiempo el nicaragüense se podía encontrar con más frecuencia a un expresidente que a Ortega. Doña Violeta de Chamorro de 91 años, Arnoldo Alemán de 74 y Enrique Bolaños de 92 años; hasta que sus enfermedades los limitaron, mantenían una vida social relativamente activa.

A doña Violeta se le podía ver en la iglesia de Las Palmas; y hasta hace pocos meses en que su salud se ha visto deteriorada; don Enrique participaba en la mayoría de las actividades a las que lo invitaban. Y Alemán, aunque evidentemente deteriorado, día a día se dedica a la política desde su Partido Liberal Constitucionalista, y a otras actividades sociales.

Progresivamente más huraño desde que regresó al poder

Ortega no quiso mudar sus oficinas a la Casa Presidencial. Prefirió quedarse en su casa que también es la sede de su partido Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN). Entre 2007 y 2009 asistió a reuniones multilaterales en: Argentina, Chile, República Dominicana, Uruguay, Libia, Rusia, Senegal, Argelia, México, El Salvador, Honduras y otros paises. Pero ahora, prácticamente no viaja.

Mientras era líder del FSLN en la oposición, forzadamente tenía que utilizar vuelos comerciales para salir del país. Pero desde que regresó al poder, empezó a usar aviones rentados; para sus cada vez menos frecuentes y casi siempre "obligados" viajes. La mayoría para participar en alguna actividad de la cada vez más irrelevante, Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra America (ALBA). Que fundó el desaparecido Hugo Chávez.

Hasta hace unos años, Ortega asistia a los funerales de sus allegados. Fue al de Fidel Castro en La Habana y al de Hugo Chávez en Caracas; pero en ambos casos regresó el mismo día. Y a partir de ahí su aislamiento se agudizó. Este año por ejemplo, no asistió a las exequias de su correligionario Dionisio Marenco; ni a las de Jacinto Suarez, con quien estuvo encarcelado durante siete años. Uno de los últimos funerales en los que se le vio fue, en el del presidente de la Asamblea Nacional, René Núñez Téllez en 2016.

Aparentemente no sale ni para tomar vacaciones. En los últimos 14 años en el Gobierno solo se ha sabido por rumores publicados en los medios, que una vez estuvo de vacaciones por pocos días en La Habana; y que en la Semana Santa de abril de 2010, se hospedó en Marina Puesta del Sol, en el occidente del país. Por seguridad rentó todo el hotel para él y su familia.

Ortega se ha refugiado en la televisión

Los nicaragüenses se han acostumbrado a ver poco a Ortega. La mayoría de las veces cuando Telcor ordena las cadenas de radio y televisión para obligar a la gente a escuchar los trillados discursos. Casi siempre predecibles y cada vez menos frecuentes e irrelevantes.

Quienes lo han conocido de cerca aseguran que nunca ha sido muy adepto al trabajo. En los años 80, una exministra aseguró en una entrevista de televisión que "a Daniel Ortega le repugna trabajar". Y esa característica, igual que su progresivo aislamiento, aparentemente se ha agudizado.

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Durante las esporádicas apariciones públicas de Ortega, algo que llama la atención son sus constantes referencias a películas o series de televisión. Esta semana en la actividad de traspaso de la presidencia de la Conferencia de las Fuerzas Armadas Centroamericanas (CFAC); Ortega utilizando como argumentos para criticar el narcotráfico y la responsabilidad norteamericana en el flagelo, dijo textualmente:

 “Están las enormes redes en los diferentes estados y en los diferentes barrios, donde también está contaminada. Eso que vemos en las películas, de vez en cuando, donde aparecen autoridades de todo tipo,civiles y militares; aparecen totalmente comprometidas con el narcotráfico, son las que facilitan la distribución de la droga, del veneno en el pueblo norteamericano y la juventud norteamericana”.

Nuevamente el argumento de las películas

Y el treinta de abril de este año, refiriéndose al mismo tema del narcotráfico, manifestó:

“Y llegan los bárbaros al extremo de desplazar sus barcos de guerra ahí en la zona, bajo el pretexto de que ellos están combatiendo el narcotráfico. ¡Que combatan el narcotráfico en los Estados Unidos, ahí están los mayores narcotraficantes del mundo, porque ahí está el consumo, el mayor consumo del mundo! Y ¿quiénes son los que mueven la droga en los barrios de las ciudades norteamericanas, quiénes la mueven? ¿Quiénes se enriquecen? ¿Cuántos funcionarios yanquis comprados? ¿Cuántos policías yanquis comprados? Pero si los sacan ellos mismos en las películas que hace el FBI, la DEA hacen sus películas. Y ellos mismos sacan ahí la forma en que les compran a sus agentes en los Estados Unidos; y con que prepotencia esa demostración de fuerza en estos momentos en el que el mundo está enfrentado a una tragedia”. 

Y el 23 de octubre 2019, según La Voz del Sandinismo afirmó:
"… ahí anda un gordo, que es uno de los personajes que aparece en las películas de Batman… Ese personaje anda llamando a la guerra a cada rato, ¡y creo que ni una triquitraca ha disparado!".

Ortega también habla de películas de vaqueros

Y parece que el género que entretiene a Ortega no se restringe a las películas de Batman y de las series de narcotraficantes. Sino que también le gustan las de vaqueros. Pues en junio de 2015 en ocasión de la presentación de las cartas credenciales de los nuevos embajadores de Ecuador, Honduras, Panamá y Perú, dijo:

"La fiebre del oro que nosotros la llegamos a conocer a través de las películas; las películas de vaqueros son un reflejo de la fiebre del oro. Y las caravanas cruzando el territorio norteamericano, y el peligro que corrían esas familias viajando de la Costa Este hacia la Costa Oeste".

La verdad es que se sabe poco de lo que ocurre en la residencia de los Ortega Murillo, en el reparto El Carmen, que es a la vez oficina partidaria y despacho presidencial. Difícil saberlo cuando Ortega se oculta tras un perímetro de seguridad de varios kilómetros a la redonda. Pero dos cosas sí se pueden asegurar, como presidente, Ortega es cada vez más irrelevante y está menos conectado con la realidad del país, pero por esas cosas del realismo mágico, hará de todo para mantenerse en el poder más allá del 201.

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