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Nicaragua a punto de entrar a su segunda depresión económica en 35 años»

Nicaragua a punto de entrar a su segunda depresión económica en 35 años

Foto: Cortesía

Lucydalia Baca Castellón

@bacalucydalia

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Daniel Ortega lo está "logrando", por segunda vez está hundiendo al país en una depresión económica, que causará gran daño a los más pobres

Aunque en los últimos años Nicaragua destacaba por sus tasas de crecimiento cercanas al 5 por ciento, esa bonanza nunca benefició a la mayoría. Gran parte de la Población Económicamente Activa, enfrentaba la escasez de empleos formales y bajos salarios; muchos ni siquiera podían cubrir sus necesidades básicas. Sin embargo, desde el estallido de la crisis sociopolítica en 2018, la precariedad del mercado laboral se agudizó.

En 2020, lejos de entrar al campo de la recuperación como tenían previsto las autoridades, la pandemia de Covid-19 incrementó los daños a la economía; ya que el confinamiento obligó a muchas empresas a cerrar y eso destruyó miles de empleos formales.

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Esto se transforma en la pérdida de ingresos, que a su vez reduce la capacidad de compra y el nivel de consumo de los trabajadores. Situación que se agravará aún más en los próximos meses; ya que el país está transitando hacia la depresión económica.  Los más afectados serán los más vulnerables que seguirán hundiéndose en la pobreza.

Aunque no existe una definición específica sobre la depresión económica, esta se puede definir a partir de algunas características. Entre ellas una caída importante y prolongada del Producto Interno Bruto (PIB).

Esto está ocurriendo desde abril de 2018 y algunos analistas consideran que a partir de octubre Nicaragua transitará, de la recesión ─que enfrenta desde  finales del 2018─ hacia la depresión. Ya que al finalizar septiembre cierra diez trimestres de contracción y una reducción acumulada del PIB superior al 10 por ciento.

Pero más allá de colocarle una etiqueta a la economía, en la que diga que está en depresión; es importante entender las repercusiones que esta provocará en los hogares nicaragüenses.

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Características de la depresión económica

“Una depresión económica es una forma de describir una profundización de una crisis económica clásica, que consiste en una gran disminución sostenida de la producción y el consumo. Acompañada por altas tasas de desempleo y de quiebras empresariales. Es considerada como una forma extrema de una recesión económica clásica. La depresión se diferencia de una recesión clásica, en que esta solo es una caída larga del ciclo económico. Mientras que una depresión es el punto más bajo del ciclo económico".

Oscar René Vargas, economista y sociólogo

Para el economista y sociologo Oscar René Vargas, las principales características de la depresión económica se manifiestan a través de:

  • Un mayor incremento del desempleo
  • Restricción del crédito
  • Reducción de la producción
  • Caída de la inversión y de los salarios reales
  • Quiebra de empresas pequeñas, medianas o grandes
  • Disminución de las ganancias de las empresas, entre ellas los bancos
  • Depreciación de las empresas, bienes inmobiliarios y bancos
  • Mayores dificultades en el sistema financiero, incluido el cierre de más sucursales bancarias y problemas en las microfinancieras
  • Reducción del comercio y contracción del consumo

También, según Vargas, podrían presentarse:

  • Fluctuaciones en el tipo de cambio oficial monetario, que generalmente se presentan como devaluaciones
  • La deflación o la hiperinflación son también elementos que se pueden producir durante la depresión.

Se le llama deflación o inflación negativa, al descenso generalizado y prolongado del precio de los bienes y servicios.. Esta ocurre cuando la oferta de estos es superior a la demanda. Mientras que la hiperinflación es el incremento acelerado y de varios dígitos de los precios. Esta entre puede tener varias causas. Entre ellas la decisión de las autoridades de imprimir billetes en grandes cantidades para compensar la escasez de recursos para financiar el presupuesto público.

Algunas señales ya son visibles

Pero muchas de estas características de la depresión, ya se venían registrando en el país. En abril  de este año, la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides) proyectó que en 2020, hasta 123,400 personas perderían sus empleos. Ellas se sumarán a los 213,300 desempleados que acumulaba el país al cierre de 2019. 

Con respecto a la restricción del crédito, esta también se viene arrastrando desde el inicio de la crisis en 2018. Según cifras oficiales, durante el primer bimestre de 2020 el saldo de la cartera neta de crédito de bancos y financieras, se redujo en 30 millones de dólares. Esto es en relación al saldo de diciembre de 2019. Mientras que el de las instituciones de microfinanzas, en el primer semestre de este año se redujo en 42.75 millones de dólares. Esto con respecto a diciembre de 2019.

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Además, el sector financiero ha enfrentado dificultades para seguir operando. Las cifras oficiales indican que entre abril de 2018 y junio de 2020, los bancos y financieras cerraron 136 sucursales y despedido a 2,446 empleados. Mientras que las microfinancieras han cerrado 45 sucursales y despedido a 1,778 trabajadores.

Salarios y contrataciones congeladas

Para el economista Alejandro Aráuz, además de la pérdida de empleos formales, otra de las afectaciones para los trabajadores  es el congelamiento de los salarios, tanto en el sector privado como en el público.

El Ministerio del Trabajo con apoyo de sindicatos oficialistas, argumentó bajos niveles de inflación y la caída del PIB. Por ello en febrero de este año aprobaron un ajuste de solo 2.63 por ciento al salario mínimo; que se aplicó en marzo a los trabajadores de los diez sectores que se rigen por la Ley del Salario Mínimo. La nueva revisión será en febrero de 2021. Mientras que en el sector público los salarios y las nuevas contrataciones están congelados desde 2019.

Estas políticas, de hecho, lo que causan es una disminución de los ingresos de los nicaragüenses, a causa de la inflación y el deslizamiento del córdoba frente al dólar en una economía dolarizada.

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Para Aráuz muchos de los trabajadores que actualmente tratan de sobrevivir en la informalidad, son los miles que han perdido sus empleos por el cierre de empresas en el sector de zona franca. Aunque este es uno de los pocos sectores que podrían recuperarse con más facilidad en los próximos años.

“El efecto es que el desempleo va crecer enormemente en Nicaragua y también va crecer la brecha marginal o lo que son los sectores marginales y los sectores informales. Porque la gente de alguna manera tiene que sobrevivir. Entonces lo que vamos a tener al final de este año y posiblemente el próximo año, es una inmensa masa de trabajadores informales, provenientes de empleos fijos que tenían antes y que perdieron por la reducción de los procesos productivos”.

Alejandro Aráuz, economista

Por tanto, lo que seguirá creciendo el resto del año y seguramente el próximo año, es el tránsito de los trabajadores formales al sector informal. Sector que también enfrentará dificultades por la reducción de la demanda de productos y servicios que ofrece.

Funides advierte que no será fácil recuperarse

Por su parte un analista de Funides explica que salir de la depresión económica no será fácil. Ya que esta, además de provocar que la economía toque fondo, daña la capacidad de crecimiento en el mediano plazo. Esto es consecuencia de los daños estructurales; entre ellos el deterioro de la imagen país y el clima de inversión, ya que ambos ahuyentan la inversión.

Además, el régimen en lugar de promover medidas de recuperación económica, ha dado golpes contundentes en términos impositivos. Estos, a pesar de garantizarle una mayor recaudación, han diezmado la capacidad de inversión del sector privado; y al final esta capacidad de inversión es lo que a futuro se traduce en crecimiento económico.

“La depresión conlleva ese daño estructural en la economía. Esto le dificultará al país entrar en un periodo de tasas de crecimiento acelerado para compensar el daño sufrido. Cuando se salga de esto se tendrán tasas muy bajas de crecimiento”.

Analista de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides)

Se requiere solución política

Para Fundación Nicaragüense de Desarrollo Económico y Social (Funides), la recuperación de la economía dependerá de que la economía absorba las condiciones que provocaron el daño. Sin embargo, el alargamiento de la crisis y la falta de soluciones cercanas han creado una visión de que el país está en conflicto. Esto aleja la posibilidad de recuperación de la Inversión Extranjera Directa y de la local; también la recuperación de la actividad turística. Además, si se siguen impulsando políticas incorrectas, la depresión podría agudizarse. Por lo que es fundamental que inicialmente se resuelva la crisis sociopolítica para luego emprender acciones para la recuperación económica.

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